Soltar es saltar
- Bea Calero

- 2 ago 2020
- 2 Min. de lectura
Hoy escribo este post desde mi estudio, rodeada de cajas por delante y por detrás. Las cajas están de vuelta conmigo, "una nueva vez". Vinieron conmigo mientras la casa que ahora habito se reformaba, y se reformaba bien, interna y externamente. Ahora es una nueva casa. Y no es una metáfora, que es bien real, aunque tiene su parte de metáfora. Y hoy esas cajas vuelven conmigo, para ser abiertas y colocadas en cajones, en cajitas, en armarios, y amontonarlas, colgarlas, o lo que haga falta, según convenga.
"Una nueva vez", me encanta esa expresión. Hace un tiempo que hablando con alguien que me ha enseñado mucho, le suspiré algo así como: es que ya estoy harta, fíjate: “otra vez lo mismo”… y me dijo él, “otra vez no creo” será “una nueva vez”. No pude decir nada más. Me tocó el alma. Y aquí estoy “una nueva vez”, contando las veces que me he trasladado de casa como si por ello me fueran a dar un premio. Os aseguro que de embalajes sé un montón. Abrir y cerrar cajas. Abrir y cerrar casas. Abrirme y cerrarme. Sí, abrirme y cerrarme. Cada caja hecha ha sido una decisión. ¿Vienes o no vienes conmigo?, cada caja abierta ha sido una revelación, un salto de emoción: “Oooooh, los pendientes de mi abuela”, “una nueva vez” emocionada por su recuerdo y su cariño. “Oooooh, las cartas que me enviaron mis amigas cuando vivía en Inglaterra”, “una nueva vez” emocionada al abrirlas y respirar un poquito de ese amor incondicional. Y muchos "Ooooooohs" más. También está el abrir, y que no te diga nada emocionalmente, simplemente encontrarme con algo que tiene utilidad, su función en la casa. Esta "nueva vez" me doy cuenta que cada vez soy más consciente de no cargar con algo que pesa, que no me emociona, que no es útil ni funcional y que “una nueva vez” se podía colar con prisa y sin razón.
Esta “una nueva vez”, he pensado que a partir de ahora, si hay algún traslado a hacer (escribo esto con los dedos cruzados, si lo hacéis veréis que no es nada fácil), voy a etiquetar las cajas con emoticonos: un me encanta, un me gusta, un me emociona, un me es útil y funcional, un a revisar “quizás pesa y prefieras soltar”. Lo de etiquetar las cajas con “frágil” o “muy frágil” ya no le encuentro el qué. Me gusta más "me fortalece" o "me fortalece mucho". Ahora me doy cuenta de que cuando suelto salto.







Comentarios